Recuerdo que hace aproximadamente 4 años estaba yo en la emergencia del IGSS por una fractura multiple de tabique. Sentado a mi lado un tipo con un gran golpe en el pómulo izquiero…
– ¿Y a usted qué le pasó?, me preguntó
– Un codazo en la nariz jugando basket ball…
Y a usted?
-Fijese que estaba sentado en la noche en una piedra descansado cuando una mujer se me acercó, yo sentí algo extraño… como una juerza maligna!!!! cuando quice salir corriendo, no podía!!! ERA LA SIGUANABA!!! me quería ganar usté. Ya cuando casi me había ganado (porque era bien chula usté) logré correr y me mentió zancadilla y me dí con la cara en la piedra… cuando me levanté ya no estaba….
– No me diga!!!!
– Yo le cuento, pero no le diga al doctor que no me va a creer…
– No se preocupe, se lo juro que no se lo digo… 😉
Cuantos cuentos como esté no hemos escuchado desde niños de nuestros abuelos, tios, padres, etc. Aunque muchos lo hacen por pura costumbre, mucha gente, en su mayoría mayores, aún creen que existen los espantos.
Claro, la historia del tipo en el hospital que se la crea su abuela!!! lo más seguro que bien a pichinga se fue de oscico…
Las nuevas generaciones ya están olvidando los cuentos de los tradicionales espantos: La Llorona, La Siguanaba, El Sobrerón, Pie de Lana, La Tatuana, Rios Montt….
Aunque ya no espanten siguen siendo parte de nuestra rica cultura.
Aqui les incluyo un link a una página chapina donde hay un breve resumen de “Los Espantos” mas célebres de nuestra querida Guate… claro, menos Rios Montt.